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Hiperlaxitud Articular-Fibromialgia

Nuevo blog de HIPERLAXOS-FIBROMIALGIA-ARTROSIS

Este es un nuevo blog para todos los Hiperlaxos y los que sufren FIBROMIALGIA. Puedes dejar tus comentarios, sugerencias y opiniones. Gracias por hacer esta comunidad más grande.

Si quieres entrar en el nuevo blog, pincha en el siguiente enlace.

http://hiperlaxitudsed.blogspot.com/

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NO ES TRABAJO PARA UN CIERCO

¿En un Circo?

Es curioso, pero esta es una de las insólitas preguntas en las que nos vemos sometid@s por algunos médicos las personas que padecemos de esta enfermedad, SHA. (Síndrome de Hiperlaxitud Articular) o SED de tipo III. (Síndrome de Ehlers-Danlos. No he de extrañar, puesto que de chiquillos hemos recibido (sin mucho esfuerzo) el apodo de “Niños de goma”. Esta prodigiosa singularidad, era un buen reclamo para las fiestas y reuniones familiares, puesto que divertíamos con nuestros numeritos de contorsionismo ambulante, a mi no me importaba realizar dicha demostración, ni siquiera recuerdo dolor al realizarlas. Pero los niños crecen, nos vamos desarrollando, haciendo mayores, y con ello la actividad, el esfuerzo físico se eleva, es ahí cuando la mayoría de las personas con SHA, comenzamos en ocasiones a sufrir el dolor en silencio.
Nunca fui un trasto de niña, aunque si, algo curiosa e inquieta, a los 9 ó 10 años comencé a practicar gimnasia artística, que por mi excesiva flexibilidad no entrañaba dificultad. Lo dejé por las numerosas lesiones que iba padeciendo, sin darle más importancia, pensé que era lo más normal entre la gente que practicaba gimnasia de este tipo. Pasaron unos años y a los 13, en plena adolescencia tuve mi primera lesión grave, además en una caída de lo más “inocente”, estaba en la cama jugando con mi mascota ( yo tumbada)y al girar mi cuerpo, perdí la “cama”, ¡vamos!, que me caí tontamente. Me hice una luxación de rodilla. Aún recuerdo a toda la familia asistiendo horrorizada, al ver como estaba mi quejosa articulación. ¡Que Horror!.
Para más desgracia, a quien deberían colocar la rodilla en su sitio, era a mí. ¡Dios! Aún recuerdo el chasquido burlesco que provocó mi rodilla cuando, entre médicos y enfermeras me sostenían para poner fin a mi “problemilla”, eso sí, sin triza de anestesia.
Debo decir, que no todos los Hiperlaxos sufren dolor, hay quienes nunca han tenido una lesión (que suerte). Hay tareas de la vida cotidiana tan simples como, cepillarse los dientes, peinarse, subir escaleras, faenas que para la gran mayoría de personas no resulta nada cansino, sin embargo, para los que sufrimos esta patología nos cuesta mucho trabajo, dolor y en ocasiones lágrimas. Lo curioso es, que casi siempre nuestro aspecto físico es de lo más normal, alguna ojera que otra (como todo el mundo) y se nos ve fuerte, duros, porque nuestra enfermedad no es visible, no es como una herida que podamos mostrar, la herida va por dentro. Esto a veces nos origina conflictos con los demás y nos hace estar dando constantemente explicaciones de lo que nos pasa, excepto con la gente más próxima a nosotros, que poco a poco van entendiendo que no somos unos vagos histéricos. (Tengo la suerte, de que mi pareja lo entiende cada día más).

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